11 de enero de 2026

Empresarios de Cochabamba alertan de pérdidas de Bs 193 millones por bloqueos y conflictos

La interrupción simultánea de las principales rutas troncales del país mantiene a Cochabamba en una condición de aislamiento logístico efectivo, restringiendo la conexión entre el oriente y el occidente y afectando de manera directa el abastecimiento, la movilidad productiva y el funcionamiento del aparato productivo, comercial y de servicios. Este escenario ha generado una afectación económica acumulada de Bs 193,7 millones en los primeros días de la gestión 2026, según un reporte de la FEPC.

De acuerdo con el Reporte de Afectación Económica realizado por la Unidad de Análisis Económico de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), el departamento registra 47 conflictos y protestas sociales y 4 días efectivos de bloqueo, con una pérdida económica diaria estimada de Bs 91,2 millones para la jornada del viernes 09 de enero, como resultado de la activación simultánea de bloqueos en corredores estratégicos de conectividad nacional.

El informe advierte que esta disrupción logística adquiere una relevancia crítica por su interacción con un entorno inflacionario previo. Bolivia cerró la gestión 2025 con una inflación anual de 20,4%, el registro más alto en casi cuatro décadas. Bajo este antecedente, la interrupción del flujo regular de bienes y el incremento de costos logísticos elevan el riesgo de traslados acelerados a precios, especialmente en alimentos, transporte y bienes de consumo esencial.

Desde una perspectiva económica, los bloqueos operan como un multiplicador inflacionario, al generar choques inmediatos de oferta, incrementar los costos de transporte y reducir la competencia efectiva en los mercados. La restricción del abastecimiento impacta directamente en la disponibilidad de productos de alta rotación y presiona al alza los precios en mercados mayoristas y minoristas, con efectos sobre el poder adquisitivo de los hogares.

El aislamiento operativo está generando una afectación estructural sobre los principales eslabones productivos. En transporte y logística, la paralización de carreteras troncales interrumpe el flujo interdepartamental de carga, eleva los tiempos de entrega y reduce la eficiencia de la cadena logística, incrementando el riesgo de desabastecimiento en mercados urbanos.

En producción y agroindustria, la restricción del ingreso oportuno de materias primas e insumos esenciales expone a pérdidas económicas por deterioro de productos perecederos y provoca paradas operativas parciales o totales en plantas industriales que dependen de un flujo continuo de abastecimiento y distribución. Estas interrupciones comprometen volúmenes de producción, contratos comerciales y estabilidad laboral.

El impacto también se extiende al sector de servicios y empleo, donde la reducción de movilidad y operaciones afecta la facturación diaria de micro, pequeñas y medianas empresas, incrementando su vulnerabilidad financiera y comprometiendo la sostenibilidad del empleo formal e informal en el corto plazo.

El reporte concluye que la superación del aislamiento logístico exige medidas inmediatas orientadas a garantizar el funcionamiento pleno de la red vial y la conectividad interdepartamental. “Desde una perspectiva estrictamente económica y empresarial, restablecer la transitabilidad en corredores estratégicos constituye una condición indispensable para contener la inflación, proteger el aparato productivo y preservar el empleo”, señala el documento.